A nuestra familia le encanta salir a pasear. Después de todo, vivimos en uno de los lugares más hermosos del estado de Florida, conocido como la Costa Esmeralda. En un paseo reciente con la familia, vi a Josiah hacer algo por su cuenta que le ha costado un poco aprender. Él estaba corriendo a toda velocidad y cuando comencé a prepararme para decirle que caminara despacio. Lo hizo sin que yo le dijera, mientras se acercaba al cruce, de repente se detuvo y miró a ambos lados con cuidado antes de cruzar la carretera.

Hemos tenido muchos paseos juntos. En algunos de esos paseos, Josiah no quería tomar mi mano, a veces solía hacer un berrinche, gritando y pateando. Sin embargo, yo sabía que el necesitaba aprender a caminar conmigo primero antes de que pudiera dejarlo correr solo. Nuestras caminatas se vieron recompensadas, mis repetidas instrucciones y mi sabiduría sobre por qué debía frenar finalmente había comenzado a brotar en su mente y corazón.

Mientras los eventos de ese día se repetían en mi mente, sabía exactamente de lo que Dios me estaba hablando. Eliseo tuvo que caminar con Elias antes de que pudiera correr como un Eliseo para la siguiente generación. En otras palabras, ¿Eliseo tuvo que aprender a ceder ante Elias sin reaccionar de manera inmadura?

Inmediatamente comencé a reconocer los procesos por los que había pasado en mis más de 13 años de caminar con diferentes Elias en mi vida. Pero me di cuenta de que había algunas lecciones valiosas que aprendí con algunos y que resistí con otras.

¿Podemos ceder sin tomar ofensa personal el hecho que tienen nuestras manos agarradas con un poco de presion porque pueden estar tratando de enseñarnos algo que quizás aún no comprendamos completamente?

¿Podemos ceder, sin hacer un berrinche, gritando y pateando cuando no nos guste alguna instrucción o disciplina, porque no estamos listos para entender completamente la razón detrás de esto?

¿Podemos ceder, dispuestos a escuchar repetidamente la advertencia o la sabiduría hasta que pase de nuestros oídos a nuestra mente y luego a nuestro corazón sin una mala actitud?

Caminar con nuestro Elías requerirá que cedamos. Eso significa ceder al ritmo, al proceso, a las pruebas de fe, a la sabiduría, a la disciplina, sabiendo que tienen un corazón hacia nosotros que dice “Te quiero, quiero que tengas éxito, pero debo enseñarte a caminar conmigo primero para que puedas correr tu carrera!”

¿Recuerdas cuando Eliseo fue llamado al ministerio? 1 Reyes 19: 19-21, cuando Eliseo viene corriendo hacia Elías y dice: “Te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré.”

Luego, Elías responde: “Y él le dijo: Ve, vuelve; ¿qué te he hecho yo?” Fue el comienzo de las lecciones de Eliseo. En esta lección, Elías le dijo claramente a Eliseo: “No soy yo quien te llama, es Dios, ve y haz lo que quieras”.

A menudo, los profetas jóvenes ponen la carga del cumplimiento del destino de ellos en sus mentores cuando en realidad es Dios. Nuestro Elías tiene una responsabilidad, y es señalarnos a aquel que nos llamó y aprender a confiar en Él.

No volvemos a oír de Eliseo hasta 2da Reyes 2 cuando Elías está a punto de ser llevado al cielo. Leamos este pasaje cuidadosamente:

Aconteció que cuando quiso Jehová alzar a Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal.Y dijo Elías a Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado a Bet-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron, pues, a Bet-el.Y saliendo a Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Bet-el, le dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti? Y él dijo: Sí, yo lo sé; callad. Y Elías le volvió a decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado a Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron, pues, a Jericó. Y se acercaron a Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Jericó, y le dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti? El respondió: Sí, yo lo sé; callad. Y Elías le dijo: Te ruego que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron, pues, ambos.

(2º Reyes 2.1–6, RVR60)

Es aquí donde vemos a Elías tres veces decirle a Eliseo: “Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado…” Esta fue la prueba definitiva para Eliseo. ¿Cuántos Eliseos han dejado de caminar con su Elias porque sienten que han sido llamados a algo diferente? También vemos cómo las voces externas intentaron desalentar a Eliseo, sí, incluso las voces proféticas que no están llamadas a caminar con usted tendrán una idea de por qué debe comenzar a seguir su propio camino.

Eliseo caminó con Elias hasta el momento señalado para que él comenzara a correr solo. Dice en 2da Reyes 2:11 “Aconteció que mientras ellos iban caminando y hablando, un carro de fuego, con caballos de fuego, los apartó a los dos, y Elías subió al cielo en un torbellino.” (RVR95BTO)

Volviendo a la historia de Josiah sobre ese día, aunque puedo confiar en que correrá en ciertos lugares, no significa que le permita correr en cualquier lugar sin mi supervisión. Sus lecciones de caminar conmigo continuarán por un tiempo. Recuerdo las veces en que me dijo “Estoy tan enojado” porque no le permití que simplemente se corriera a lo loco. También recuerdo el día en que decidio el caminar despacio y miró a ambos lados y minutos después de eso dijo: “¡Este es un día súper divertido!”

Creo que cada Elías está clamando “¡Eliseo, camina conmigo, porque cuando corras será con una doble porción!”

Puedes leer el segundo mensaje de esta serie aquí: 4 Lecciones Para Eliseo

Categories: Pensamientos

Edgar Iraheta

Edgar, Husband, Father, Minister, and Author.

1 Comment

Patricia Burgos · March 7, 2019 at 9:01 pm

Excelente , gracias Pastor

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