En mi mensaje anterior, compartí lo importante que es para cada Eliseo (joven ministro) aprender a caminar con su Elías (padre-madre espiritual, mentor) antes de que puedan correr como Eliseo con una doble porción. Quiero compartir con ustedes en este mensaje, cuatro lecciones significativas que cada Eliseo debe caminar junto a su Elías. (Puedes leer el post anterior aquí: Aprendiendo a Caminar con Elias antes de Correr como un Eliseo)

Recuerde que Eliseo fue llamado a seguir a (caminar con) Elías hasta la hora señalada donde él correría con una doble porción. En 1ra Reyes 19, vemos el llamado de Eliseo, pero no escuchamos nada de él hasta 2 Reyes 2, el momento en el que Elías está a punto de ser llevado al cielo. También creo que el pasaje en 2 Reyes 2 revela lo que había estado sucediendo a lo largo del camino que Eliseo había caminado con Elias en preparación para este momento. Este pasaje sirve como un resumen de las lecciones que había aprendido mientras caminaba con Elias.

Leamos el pasaje nuevamente con cuidado porque este será el corazón de las lecciones que compartiré con usted más adelante:

Aconteció que cuando quiso Jehová alzar a Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal.Y dijo Elías a Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado a Bet-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron, pues, a Bet-el.Y saliendo a Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Bet-el, le dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti? Y él dijo: Sí, yo lo sé; callad. Y Elías le volvió a decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado a Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron, pues, a Jericó. Y se acercaron a Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Jericó, y le dijeron: ¿Sabes que Jehová te quitará hoy a tu señor de sobre ti? El respondió: Sí, yo lo sé; callad. Y Elías le dijo: Te ruego que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron, pues, ambos. Y vinieron cincuenta varones de los hijos de los profetas, y se pararon delante a lo lejos; y ellos dos se pararon junto al Jordán. Tomando entonces Elías su manto, lo dobló, y golpeó las aguas, las cuales se apartaron a uno y a otro lado, y pasaron ambos por lo seco. Cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí. El le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será hecho así; mas si no, no. Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino. Viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vio; y tomando sus vestidos, los rompió en dos partes.” (2º Reyes 2.1–12, RVR60)

Creo que Elias llevó a Eliseo a una última caminata para afirmar las valiosas lecciones que había aprendido en su viaje de mentoría. Cada vez que Elias dijo “quedate aquí” era una prueba para ver si Eliseo realmente había entendido y dominado el estilo de vida que tendría que vivir mientras corría con un manto de doble porción.

Veamos más de cerca a cada lugar, y cómo es representativo de lecciones valiosas, que todos debemos caminar con nuestra autoridad espiritual.

GILGAL: LIBERTAD

Aconteció que cuando quiso Jehová alzar a Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal.” (2º Reyes 2.1, RVR60)

Gilgal representa el lugar donde el reproche de la esclavitud es removido de tu vida. Si recuerdas, en Josué 5:1-9, Dios guió a la nueva generación que debía poseer a Canaan a Gilgal para restablecer el pacto con Dios. Fue en Gilgal que Josue circuncidó a la nueva generación que había caminado por el desierto antes de poseer su herencia. Josefo, el historiador, cuenta lo siguiente: “Ahora, el lugar donde Josué acampó en su campamento se llamaba Gilgal, que denota libertad …” (Antigüedades V, i 11)

Gilgal es representativo del riguroso proceso hacia la libertad que cualquier ministro joven puede enfrentar al comienzo de su entrenamiento y tutoría, este es un lugar de vulnerabilidad, transparencia y autenticidad en su caminar con sus padres o mentores espirituales. Es un lugar para eliminar la vergüenza de la esclavitud del pasado y poseer la libertad de caminar en la luz.

BETEL: IDENTIDAD

Y dijo Elías a Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado a Bet-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron, pues, a Bet-el.” (2º Reyes 2.2, RVR60)

Betel significa “casa de Dios”. Es el lugar donde venimos para obtener nuestra nueva identidad en nuestro viaje de transformación y tutoría. Obetener libertad del pasado es el paso anterior para despues abrazar nuestra nueva identidad. Recuerde a Jacob, en Génesis 32:22-32 (Lea también Génesis 35:1-15) leemos el encuentro donde Jacob lucha con un ser divino y su nombre es cambiado a Israel. El significado de los nombres se revela en las escrituras por su contexto, y en este caso, Jacob luchó contra este ser divino y prevaleció. Por lo tanto, comúnmente se dice que Israel significa “el que lucha con Dios”. Desafortunadamente, esto puede dar la idea de que Jacob venció a Dios o que estaba en constante oposición a Él. En realidad, si nos estudiamos otras traducciones del hebreo original, podemos ver que hay otra posibilidad de lo que significa el nombre Israel, por ejemplo, Génesis 32:28 se lee así en la Traducción Judía completa: “porque has mostrado tu fuerza tanto a Dios como a los hombres y has prevalecido”. También una de las primeras traducciones de la Biblia hebrea al griego (La Septuaginta) lo traduce como: “porque prevaleciste con Dios y eres poderoso con la gente “.

Está claro que su identidad pasada (suplantador, su propia fuerza) y su identidad futura (prevaleciendo con Dios, segura en Dios) habían luchado y, al final, Jacob demostró que la identidad de rectitud de Dios lo había sobretomado de gran manara. Recuerda que la petición de Jacob fue ser “bendecido”. Esencialmente le dijo a Dios: No te dejaré ir hasta que ceda por completo a tu bendición y sea mi nueva identidad. En Betel, Jacob vio y escuchó a Dios permitiéndole ser transformado.

Cada Eliseo debe enfrentar este proceso de transformación para sellar su identidad y seguridad en Dios. Elias pasó por un proceso similar, ¿recuerdas la historia de él escondido en la cueva? Elias tuvo que luchar con su debilidad natural hasta que pudo escuchar claramente la Voz de Dios que trajo seguridad para continuar en su llamado. Elías le modeló a Eliseo la importancia de estar seguro de su identidad en Dios y no de las inclinaciones naturales o las ideas de los hombres. Elías le mostró a Eliseo que ver y escuchar a Dios lo mantendría seguro en su identidad.

JERICÓ: DESAFIOS

Y Elías le volvió a decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado a Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron, pues, a Jericó.” (2º Reyes 2.4, RVR60)

Jericó era conocida como la “ciudad de las palmeras” porque contenía un manantial que formaba un oasis para largos períodos de ocupación. También es el lugar donde Josué e Israel obtuvieron su primera victoria al poseer la tierra prometida después de estar en Gilgal. Jericó era conocido por sus muros impenetrables, que solo Dios podía derribar. El triunfo de Israel y Josué dependía del fiel pacto de Dios y de su obediencia a sus instrucciones. Jericó representa el lugar de confianza en la voz de Dios y la confianza en su promesa.

Cada Eliseo pasa por un proceso de crecimiento en su fe en la fidelidad de Dios. Elías modeló un estilo de vida de fe y confianza en la fidelidad de Dios a Eliseo. Sabemos que Elías enfrentó muchos desafíos y en ocasiones esos desafíos probaron su fe en Dios. Al final, Elías venció debido a su confianza en la lealtad de Dios. (Santiago 5: 17-18)

JORDAN: EL CAMINO A TU DOBLE PORCION

Y Elías le dijo: Te ruego que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron, pues, ambos.” (2º Reyes 2.6, RVR60)

El Jordan es conocido como el río de mínimo elevación del mundo. No importa desde qué dirección se acerque a las orillas del río, su descenso es largo y empinado. Jesús declaró: “El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo.Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.” (Mateo 23.11–12, RVR60) El camino hacia una doble porción requiere procesos prolongados hacia la humildad y el servicio. No fue hasta después de cruzar el Jordán que Elias le preguntó a Eliseo qué podía hacer por él. El acceso a la doble porción se encuentra solo después de cruzar nuestro Jordán de humildad y servicio.

¿Dónde estás en este viaje?

¿Estás en las primeras etapas de Gilgal? Si es así, es hora de traer todas las cosas a la luz y recibir tu libertad.

¿Estás en Betel? ¿Aprendiendo a ver y escuchar a Dios para que puedas recibir tu identidad y seguridad en Dios? Si es así, esfuerzate en esta transformación y cambio de identidad.

¿Estás en Jericó? Estirándo y creciendo en fe y confiando en la fidelidad de Dios. Si es así, confia en sus fieles promesas.

¿Estás en el río Jordán? Un proceso de humildad y servicio que eventualmente te dará acceso al destino y llamado como Eliseo. Si lo estás, no te distraigas, no te desanimes, sigue hasta el tiempo asignado de tu lanzamiento.

Quiero dejarte con este pensamiento. Eliseo había pasado por un intenso proceso de tutoría. El primer milagro que realizó fue cruzar el río Jordán solo en camino a cumplir su destino. ¿Qué hizo Eliseo al regresar al río? ¿Gritó y ordenó que se abriera el río para poder cruzar? ¡No! ¿Levantó el manto de Elias para que el río se abriera? ¡No! Siguió el ejemplo de lo que Elías había hecho. Esto demostró que Eliseo había tomado el manto de Elías. Había caminado con Elias y había manifestado un legado de honor con una doble porción de unción.

Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y se paró a la orilla del Jordán. Y tomando el manto de Elías que se le había caído, golpeó las aguas, y dijo: ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías? Y así que hubo golpeado del mismo modo las aguas, se apartaron a uno y a otro lado, y pasó Eliseo.” (2º Reyes 2.13–14, RVR60)

¿Porque es esto importante? Una de las trampas de la nueva generacion de ministros es la insatisfacción que sienten con la forma en que se hicieron las cosas en la generación anterior. Me gustaría desafiarles que necesitemos su sabiduría y sí, incluso muchos de sus métodos de principios que nos protegen contra las trampas que nos alejan del Reino de Dios. En el nombre de hacer una “cosa nueva”, hemos abandonado los principios probados de nuestros antepasados ​​y necesitamos regresar a ellos.

¿Caminarás con tu Elias? ¿Te mantendrás estable y en curso hasta tu tiempo de lanzamiento designado? Quiero invitarte a hacer un compromiso y una dedicación más significativa al proceso en el que Dios te tiene con los líderes que ha puesto sobre ti.

Categorías: Pensamientos

Edgar Iraheta

Edgar, Husband, Father, Minister, and Author.

1 comentario

Aprendiendo a Caminar con Elias antes de correr como un Eliseo – Edgar & Victoria Iraheta · marzo 9, 2019 a las 4:57 pm

[…] Creo que cada Elías está clamando “¡Eliseo, camina conmigo, porque cuando corras será con una doble porción!”Puedes leer el segundo mensaje de esta serie aquí: 4 Lecciones Para Eliseo […]

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